Crónica de cuando te fuiste

En amada memoria de José Aguirre (1979-2025)

Recuerdo el momento exacto en el que mi corazón se partió en dos.
Esa sensación de vacío no la había experimentado antes, ni siquiera en los momentos difíciles, entre peleas y desacuerdos.

Conocí al amor de mi vida a los 12 años.
Claro que en ese tiempo no podía distinguirlo entre otros chicos de la misma edad. A los 14 nos hicimos novios y comenzó una aventura de vida que no terminó hasta el 22 de marzo de este año… justo después de compartir una ceremonia del equinoccio con amigos y familia cuántica.

No puedo decir mucho del instante en que la tierra se detuvo:
un choque inesperado, vueltas y vueltas.
Lo volteé a ver… y ya se había ido.

Fueron segundos. Sin planearlo, sin despedidas, sin epifanías. Solo una vida que de pronto se quedaba incompleta.

Y se fue. Lo acompañé en sus últimos segundos de existencia. Con los ojos abiertos y atentos, como si entendiera la importancia de mantenerme despierta durante un proceso que no duró mucho.

Un dolor intenso en el cuello y los brazos me devolvió a la realidad. Respiré profundo para no lastimarme más de lo que ya estaba. Así pasaron horas… hasta que me sacaron del auto.

Después, todo fue rápido: rescatistas, enfermeras, familia.
Atendiendo necesidades. Sosteniéndonos.

José fue un hombre muy amado. Lo daba todo, sin pensar en consecuencias.
Amaba profundamente a su familia, y sus hijos eran su orgullo. Nunca temió mostrarlo. Amaba y lo expresaba con su mirada, su sonrisa, sus acciones.
Y era enteramente correspondido.

Yo viví la mayor parte de mi vida a su lado. Fui testigo y protagonista de nuestros momentos. En cada etapa, siempre hubo un espacio sagrado para los dos. Porque me comprendía y me hacía sentir amada… incluso cuando todo alrededor era caos.

La luz y la oscuridad de este mundo… las compartimos juntos.

Después de su muerte, la vida no se detuvo. Pero se volvió lenta.
Afuera, todo retomaba su curso. Adentro, todo seguía suspendido. Conversaciones amables. Sonrisas que intentaban alivianar la gravedad. Pero para mí, el mundo se detuvo en el momento exacto en que mi corazón se rompió.

Ahora toca volver a armarlo.
Con el amor que él dejó como herencia: un amor abundante, incondicional y expansivo.
Como él. Como cuando meditaba con sus abejas, conectado con el cosmos.

Un salto cuántico que lo cambia todo tiene sus síntomas:
La vida ya no se siente igual. El tiempo pierde sentido. El amor aparece en cualquier momento del día.
La sonrisa y la tristeza se turnan, abriendo espacio a la sanación.

Sanar.
Esperar lo mejor después de vivir lo peor.
No es un drama de película.
Es una herida en el tiempo-espacio, abierta… para que entre la versión más honesta de mí misma.

Al escribir estas palabras, sé que ya no soy la misma.
Una parte de mí se fue con él.
Luz y oscuridad. Amor y desamor. Claridad y caos. Cuerpo y espíritu.

Nada es igual.
Nada… que se siente como todo.

Así es el amor eterno.
Y algún día volveré con él.
Cuando esté lista.
Después de muchos años… y muchas arrugas, espero.

Darlene Guerra

Recent Posts

El Espejo de Silicio: Un ensayo sobre el Transurfing y la atención en la era de los algoritmos.

Un análisis sobre la pausa imperceptible que precede al contacto digital: el instante previo a…

2 weeks ago

ORÍGENES. Una lectura sobre territorio, identidad y gastronomía.

Antes de convertirse en un plato, un ingrediente ya pertenece a un territorio: a su…

1 month ago

NEUROTOPIA. Cuando las ciudades despiertan como organismos vivos

Durante siglos hemos concebido las ciudades como conjuntos de edificios, infraestructuras y sistemas administrativos diseñados…

2 months ago

VALLE ATELIER. Lenguaje del vino, el paisaje y el buen vivir.

Hay lugares que parecen contener algo más que un paisaje. No basta recorrerlos para comprenderlos;…

2 months ago

La alquimia como oficio creativo

Existe un momento en la vida de todo creador en el que la pregunta deja…

2 months ago

El arte de tejer historias

Gracias por acompañarme en esta nueva aventura, que no es tan nueva. Alquimia Narrativa estaba…

2 months ago