Sabiduría, Transformación y Renacimiento
Soy una mujer conectada a los ciclos de la naturaleza, una observadora de símbolos que trascienden el tiempo. La serpiente, tanto venerada como temida, me enseña que la transformación no es un destino, sino un estado continuo de renacimiento.
La Serpiente: Arquetipo de Evolución
Desde los relatos más antiguos, la serpiente aparece como guardiana de secretos y umbral hacia lo desconocido. En el mito del Edén, ofrece el fruto del conocimiento, el despertar de nuestra conciencia. En las tradiciones orientales, es la Kundalini, energía dormida que asciende, elevándonos hacia una comprensión más profunda de nuestro ser.
Su capacidad de mudar la piel es un recordatorio poderoso: liberar lo obsoleto es imprescindible para revelar lo esencial. Cada capa que dejamos atrás nos acerca a nuestra verdad más pura.
Lo Femenino Divino: Sabiduría Intuitiva
La serpiente es un símbolo ineludible del Femenino Divino, de la intuición que guía sin palabras, de los ciclos que inician y terminan, eternamente. En las diosas serpiente de civilizaciones antiguas encuentro un eco de mi propia naturaleza: creación, destrucción, renovación.
Este año, la serpiente me susurra que confíe en mis ritmos internos. Me invita a fluir con ellos, a abrazar la transformación como un arte, no una lucha. El poder radica no en resistir, sino en transformarse con elegancia.
El Camino de la Transformación
El viaje de la serpiente, como el mío, es sinuoso. No busca líneas rectas ni certezas absolutas. Ha sido un aprendizaje constante aceptar que:
- Soltar es esencial. Lo que ya no tiene propósito debe caer. Los miedos, las creencias limitantes, los pesos innecesarios, todo debe dejarse ir.
- El cambio es incómodo, pero liberador. La transformación no es fácil. Sin embargo, en la incomodidad, hallamos la expansión.
- Renacer es un arte. Cada final es un comienzo, cada pérdida, una oportunidad para reinventarme.
Una vida mística no requiere grandes gestos, sino una conexión profunda con lo invisible. La serpiente me recuerda que lo sagrado se encuentra en los detalles:
- A través del silencio, el diario, los sueños, cultivo mi diálogo interno.
- Caminar descalza, tocar la tierra, enraizarme en su sabiduría.
- Espacios para nutrir el espíritu, ya sea con arte, movimiento o contemplación.
El Legado de la Serpiente
En este Año de la Serpiente, llevo su sabiduría conmigo. La transformación es mi norte, los ciclos son mi guía, y la autenticidad, mi destino. Al igual que la serpiente, cada renacimiento me alinea más profundamente con la esencia de lo que soy. Es un camino de elegancia y propósito, un recordatorio de que lo místico no está lejos, sino en cada respiración, en cada elección.